domingo, 15 de marzo de 2009

Tipos de narrador

TEORÍA SOBRE EL PUNTO DE VISTA EN LA NARRACIÓN

El punto de vista es el ángulo de visión que adopta el narrador para contarnos su historia. Por eso se habla también de focalización: el punto óptico del narrador se convierte en un foco desde el que se irradia la acción.
La diferencia principal para clasificar los tipos de narradores proviene del hecho de que éstos estén o no dentro de la acción que narran: si está dentro de la narración, entonces el narrador es un personaje de la historia; si por el contrario está fuera de la acción, no aparecerá en ningún caso como personaje.

Tipos de narrador (resumen)

Internos:
1. Narrador protagonista: Narra desde dentro de la historia. Es un personaje. Y es el protagonista.
2. Narrador testigo: lo cuenta, aparece, pero él no es el protagonista.

Externos:
1. Omnisciente: lo sabe todo y juzga. 1B: Omnisciente alter ego: sólo sabe lo que piensa y siente el protagonista, de los demás sólo los ve.
2. Deficiente: que no sabe nada: como una cámara de cine. No se dice lo que sienten.

Según esta idea, los narradores se clasificarían de la siguiente manera:
NARRADORES INTERNOS
(o narradores que intervienen en la narración como personajes)
-Narrador protagonista
-Narrador testigo

NARRADORES EXTERNOS
(O narradores que no pertenecen ni participan en la acción)
-Narrador omnisciente
-Narrador deficiente

NARRADOR INTERNO: NARRACIONES EN PRIMERA PERSONA
Desde el momento en que el narrador está dentro de la acción, la selección de lo que se cuenta es lógica: todo aquello en lo que no haya participado ese "yo", tampoco debe entrar en la narración (a no ser que alguien se lo cuente, claro...) La elección está en decidir si el narrador será protagonista o testigo. Veamos las características de cada uno:
- Narrador-Protagonista
El protagonista nos cuenta con sus propias palabras lo que siente, piensa, hace u observa. La acción del relato es la historia de ese personaje y todos los personajes menores existen a través de ese narrador-protagonista. Si se dedica a contar sólo lo que ve y hace, la narración será objetiva; si además emite sus pensamientos, sentimientos y elucubraciones, la narración será interna y subjetiva.
Valga como ejemplo Carta a una señorita en París de Julio Cortázar.
- Narrador-Testigo
En este caso, el narrador queda en las márgenes del relato, es decir, no es el protagonista sino un personaje secundario que nos cuenta las andanzas de ese protagonista. Un caso claro de narrador-testigo es el del Doctor Watson que nos refiere las andanzas de Sherlock Holmes, en las que él, aunque esté mezclado, no es el personaje principal.
La mayoría de la novela negra americana ha sido narrada utilizando este punto de vista de narrador-testigo: el detective es testigo de la trama que comienza a investigar y no sabe más que el lector acerca de ella. Así el lector va descubriendo e intrigándose con las mismas cosas que el detective.
Esta forma de narrar no nos da acceso a la vida interior del protagonista más que de forma limitada. El narrador testigo no puede referirnos lo que piensa o siente sino a través de las imágenes, y nunca a través del flujo mental del protagonista, puesto que no está dentro de él. A veces este testigo no participa siquiera en la acción, sino que la cuenta o la lee en cartas.

NARRADOR EXTERNO. NARRACIONES EN TERCERA PERSONA.
Narrar en tercera persona presupone que el narrador no va a intervenir en la acción. No existe como personaje, la narración discurre por sí sola sin que el yo intervenga. En este caso también tenemos dos opciones:
-Narrador Omnisciente.
Este tipo de narrador es dios en el microcosmos de la acción que se cuenta. Lo sabe todo: el principio y el final de la historia, lo que los personajes sienten, piensan y hacen, lo que deberían haber hecho y no hicieron, lo que soñaron, lo que recuerdan, lo que olvidaron y lo que desean y odian. Es un dios que penetra en la conciencia de los personajes y desvela los escondites de su personalidad.
Dentro de este tipo de narradores está el alter ego. Que sólo sabe lo que piensa y siente el/ la protagonista. De los demás sólo sabe lo que el protagonista ve, escucha o piensa de ellos. Un ejemplo de esta narración es La aventura de un lector de Ítalo Calvino
-Narrador deficiente:
Imaginemos una cámara de cine: con ella podemos seguir a los personajes donde vayan, observar sus gestos y sus reacciones, saber de sus lágrimas, gritos, palideces y rubores, pero será el lector quien interprete las emociones de los personajes y no el narrador. Podemos tener conocimiento de sus actos, de lo que dice, pero nunca penetrar en su mente o saber lo que han soñado esa noche.
El narrador deficiente deja de ser un dios, es paralelo al narrador-testigo pero, a diferencia de él, no es un personaje y por tanto, no está presente en la acción. Buenos representantes de este estilo son los escritores del realismo sucio como Carver o Bukowski.


VENTAJAS Y DESVENTAJAS
DE LOS DISTINTOS TIPOS DE NARRADORES
Aunque en el género del cuento, por su brevedad, suela usarse un sólo narrador, la novela actual ha tendido a romper todos los corsés a los que estaba sujeta y ahora es frecuente leer novela que poseen más de un tipo de narrador.
- Los narradores en primera persona han sido considerados más verosímiles que los de tercera porque siempre se tiende a creer más los informes directos que los indirectos; sin embargo, estos narradores son esencialmente subjetivos y nos presentarán sólo una parte de la acción o bien un único aspecto de los personajes y crean muchos problemas porque a veces el escritor salta de la primera persona al narrador omnisciente (nunca el narrador en primera persona puede saber lo que piensa otro personaje).
- El narrador omnisciente, por ejemplo, es propio de la novela del siglo XIX, pero en la novela actual se le considera desfasado porque construye una narración demasiado forzada y poco humana. Es el más sencillo de utilizar porque no tiende a dar problemas formales.
- El narrador deficiente crea frialdad, recuerda el lenguaje cinematográfico y puede quedársenos demasiado en la superficie. Requiere una trama argumental muy interesante porque no puede esconderse en sentimientos ni en percepciones subjetivas del autor.

Aunque estos cuatro tipos de narradores sean los "formales", ha estallado un universo de combinaciones y variaciones incontables entre ellos.
Por ejemplo, el Narrador mono-Omnisciente: Narra desde el interior de un personaje: lo que ve uno (y sólo uno) de los personajes. El narrador sólo sabe lo que sabe y siente y piensa un personaje. El narrador mono-omnisciente, aunque es interesante, se utiliza poco. Da los mismos problemas que el narrador en primera persona y lo complica.
Otras opciones utilizadas son: el yo en primera persona que a veces se transforma en nosotros, o bien el yo que no es una sola persona sino varias, o cuando aparece el narrador en segunda persona.

Es imprescindible, aunque luego se quieran romper normas, conocer -y dominar- estas normas y estructuras.


TIPOS DE CONSTRUCCIÓN DE NOVELAS

1. Un personaje o personajes que evolucionan sin saber hacia dónde, pero dentro de una trama argumental lineal. Es interesante que sea un personaje rico en matices para que pueda dar juego. El tono es fundamental para dar unidad. Un ejemplo básico es Cien años de soledad.

2. Un personaje o personajes que evolucionan a través de distintas pequeñas historias o aventuras inconexas entre sí. Un ejemplo básico de este tipo es El Quijote.

3. Una historia previamente construida en la totalidad de su esquema argumental. A este modelo responden los best-seller. Un ejemplo básico de este tipo es Los pilares de la tierra de Ken Follett